La dieta blanda no es nada nuevo en el mundo de la nutrición. Durante años, ha sido la dieta recetada por muchos doctores a sus pacientes que están saliendo de una afección o cirugía estomacal, además de ser unas de las dietas más sanas para adelgazar. Y es que el principal propósito de la dieta blanda es, mediante el consumo de alimentos livianos y de fácil digestión, ayudar a normalizar el funcionamiento del sistema gástrico e intestinal.dieta blanda

Esta dieta es generalmente recetada a pacientes que sufren de gastroenteritis, gastritis, vómitos, diarrea, disfagia (dificultad para tragar) así como para quienes acaban de salir de una intervención quirúrgica, o de una hospitalización en la que han mantenido una dieta principalmente líquida.

Si has sido recetado a seguir esta dieta y aún tienes algunas dudas, este artículo es perfecto para ti. Te explicaremos en detalle el tipo de alimentos que puedes debes consumir, te hablaremos de las diferentes variaciones de dieta blanda que existen, y te daremos consejos para que puedas seguir esta dieta sin ningún riesgo a tu salud. Sigue leyendo.

¿Qué es la dieta blanda? ¿Qué alimentos consumir en esta dieta?

La dieta blanda, conocida también como “dieta de protección gástrica”, es una dieta basada en el consumo de alimentos suaves, de fácil y rápida digestión. Esta dieta se suele considerar un punto medio entre una dieta líquida o basada en sueros (común en los casos de hospitalización) y una dieta convencional. Su propósito es ir fortaleciendo poco a poco el aparato digestivo e intestinal, para que este pueda ser capaz de regresar nuevamente a su funcionamiento óptimo.
Los alimentos a consumir en la dieta blanda deben ser bajos en grasa, sin condimentos o salsas que puedan irritar el estómago, y bajos en fibra, sin cáscaras o semillas, ya que así son mejor tolerados por el aparato digestivo. Además, se aconseja un consumo de los alimentos en varias porciones pequeñas, repartidas a lo largo del día.

Después de tres o cuatro días de seguir dieta blanda llegará el momento de ir pasando a una dieta normal de forma progresiva. De forma paulatina puedes ir introduciendo alimentos de tu dieta habitual, intentando siempre no forzar a tu organismo. Comprobaras cómo en un breve periodo de tiempo tu aparato digestivo e intestinal se habrá recuperado, y podrás regresar a tu rutina de siempre sin ninguna preocupación.

A continuación, te daremos una breve guía de los alimentos que puedes consumir mientras estés realizando la dieta blanda.

dieta gastroentiritis

Alimentos de la dieta blanda

Los alimentos permitidos en la dieta blanda son:

  • Carnes, pescados y huevos: Intenta consumir carnes suaves, como la pechuga de pollo a la plancha, ternera o pavo, y cocinadas al horno, a la plancha, o hervidas. En cuanto al pescado, limita su consumo a sólo pescado, como la merluza o la lubina. Los huevos puedes prepararlos escalfados, pasados por agua, o en tortilla francesa.
  • Cereales: En la dieta blanda los cereales es una parte importante vital. Puedes consumir arroz, pasta, trigo y pan blanco tostado. Solo debes evitar el consumo de cereales integrales, así como la corteza del pan.
  • Frutas: Procura consumirlas cocidas a horno, o preparadas en compota. Evita las del tipo ácidas, o las que posean altas concentraciones de fibra.
  • Lácteos: Puedes consumir leche, tanto entera como desnatada o deslactosada. También yogurt natural (sin azúcares o edulcorantes), o quesos frescos sin grasas.
  • Verduras: Se pueden consumir algunas verduras, como patatas hervidas al vapor, zanahorias, boniato o yuca, siempre cocinadas al vapor o al horno, o preparadas en forma de puré. Evita las verduras que posean un alto contenido de fibra.
  • Sopas: Parte esencial de seguir la dieta blanda. Puedes consumir tanto caldos de pollo o de pescado blanco, como sopas y cremas de verduras, o sopas con arroz o fideos.
  • Bebidas: Mantente hidratado bebiendo abundante agua, y algunas infusiones de hierbas naturales. Evita a toda costa las bebidas alcohólicas y los refrescos con gas.

¿Puedo usar la dieta blanda para perder peso?

Si lo que buscas es una dieta que te ayude a perder peso en unos pocos días, o una que puedas mantener como estilo alimenticio habitual para controlar tu peso, es posible que este régimen no sea lo más apropiado para ti. Los beneficios de la dieta blanda se recomienda para beneficios médicos, y quienes la siguen suele ser por recomendación de su doctor.
Ahora, dicho esto, no quiere decir que sea imposible bajar de peso usando la dieta blanda, o, por el contrario, que sea una dieta que te haga aumentar de peso. Recordemos que el aumento o disminución de peso está asociado principalmente a la cantidad de calorías consumidas diariamente, y esto es algo que puede controlarse en casi cualquier tipo de dieta. En el caso específico de esta dieta, si tu objetivo es mantener bajo el consumo de calorías, para perder peso, no te será demasiado difícil. Esto, debido a que en la dieta blanda se eliminan, por ejemplo, muchas grasas y alimentos fritos, azúcares, y se anima a mantener sencilla la cocción de los alimentos. Esto disminuye considerablemente el número de calorías diarias consumidas, especialmente al compararla con lo que suele ser la alimentación típica de la mayoría de las personas.

Por lo tanto, si por motivos médicos has tenido que utilizar este régimen durante unos días, pero no quieres que esto haga interferencia con tu plan para bajar de peso, no te preocupes. Con la dieta blanda te será muy fácil mantener el conteo de calorías en los niveles apropiados, y continuar con la pérdida de peso al mismo tiempo que permites a tu aparato digestivo fortalecerse y sanar de cualquier afección que haya sufrido.

Variantes de la dieta blanda

Un punto especial de la dieta blanda es que no existe una única versión de esta. Al estar dirigida a resolver problemas médicos, es importante que sea capaz de adaptarse a cada caso específico, lo cual refiere tanto a la enfermedad sufrida como a las características particulares del paciente.

A continuación, te presentaremos cuatro de las variantes más comunes de la dieta blanda. Revísalas con detenimiento, para que puedas tomar una mejor decisión sobre la versión que se adapte mejor a tu caso particular. Como siempre, te aconsejamos que consultes y te asesores con tu médico personal, ya que solo él será capaz de decirte con certeza cual es la mejor opción para ti.

Dieta blanda para enfermedades gástricas

Esta primera variante de la dieta blanda está recetada para aquellos que hayan sufrido (o estén sufriendo) de alguna enfermedad gástrica, como la gastritis o la úlcera. La base de esta variación de la dieta serán la pieza de fruta madura o zumos (no cítricas, y evitando siempre el agregado de azúcar), caldos no cárnicos, y purés a base de patatas o calabaza.

Se debe evitar especialmente los alimentos demasiado condimentados con salsas o aderezos, así como los enlatados y embutidos, el aceite de oliva, los mariscos, pescados, y huevos. También están vetados los vegetales como la col o el repollo, que estimulan la producción de flatulencias.

Dieta blanda para vegetarianos

El régimen habitual incluye carne, pescado blanco, huevos y lácteos, y esto puede ser es un problema para aquellos que practiquen un estilo alimenticio vegetariano o vegano. Para ellos, existe una variación de la dieta blanda, que permite sustituir estos alimentos por otros de origen no animal.

Las proteínas de la carne, el pescado blanco y los huevos, puede reemplazarse por purés de legumbres, que deben ser tamizadas para eliminar la piel. También puede usarse seitán o tofu blanco (no ahumado).

Los productos lácteos pueden ser sustituidos por leches vegetales sin azúcar, como la leche de almendra, avena, o de arroz.

alimentos astringentes

Dieta blanda astringente

La dieta blanda astringente es recomendada para pacientes con ciertos problemas gástricos como el reflujo o la diarrea. En esta variante de la dieta se reduce la ingesta de piezas de frutas maduras  o verduras que puedan incluir fibra vegetal, así como de lácteos y de grasa.

Algunos de los recomendados para la dieta blanda astringente son: los caldos de arroz o de zanahoria, el arroz cocido, la manzana rallada y los plátanos bien maduros, el yogur natural, o la mermelada de membrillo.

Dieta blanda no astringente

Esta variante de la dieta blanda es recetada con el propósito de limpiar el estómago, así como de evitar los vómitos. Esto puede ser apropiado en un diverso número de casos, por ejemplo, antes de una intervención quirúrgica.

Si sigues esta variante de la dieta blanda, te recomendamos comer: pechuga de pollo a la plancha, jamón y pavo cocido; sopas de arroz o de cebolla; huevos cocidos o en tortilla francesa; puré de legumbres; patatas cocidas y zanahoria; frutas cocidas o preparadas en compotas y yogur.

Dieta sin residuos

La dieta sin residuos es un tipo de régimen que busca la limitación severa de la cantidad de fibra que un individuo ingiere. Con la dieta sin residuos se consigue reducir la estimulación intestinal ya que la fibra estimula fuertemente la evacuación de los intestinos. La fibra es una de las partes de ciertos alimentos que al no digerirse pasa a ser absorvida por el intestino delgado y produce un aumento en la velocidad de vaciado.

 

Ventajas y desventajas de la dieta blanda

La dieta blanda es muy eficaz a la hora de ayudar a normalizar el sistema digestivo, para poder volver a una rutina alimenticia normal. Es muy fácil de seguir, y pueden realizarla tanto adultos como niños de muy corta edad. Además al ser una dieta baja en grasas ayuda a mantener un buen estado de salud y protege el estómago.cenas de dieta para adelgazar

Al ser una dieta temporal, pensada para ayudar al paciente a recuperar en poco tiempo una condición óptima en su digestión, la dieta blanda puede ir dejandose poco a poco, hasta normalizar completamente la dieta. Usualmente, el tiempo para salir de la dieta blanda no pasa de una semana.

Verdaderamente hay pocas (o ninguna) desventajas en la dieta blanda, más allá de las ganas que puedas tener de regresar lo antes posible a tu dieta normal. La dieta blanda permite una alimentación completa y balanceada, sin que eso interfiera con la recuperación de tu sistema digestivo.

Precauciones con la dieta blanda

Recordemos que la dieta blanda busca cumplir un propósito principalmente médico, y por lo tanto debe ser seguida con mucha más precaución y cuidado que las dietas que apuntan a resultados estéticos, como la pérdida de peso. Un problema habitual suele ser que algunos pacientes, acostumbrados a comidas más pesadas y variadas, encuentran muy monótona la dieta blanda. Esto los puede empujar a comer menos de lo que necesitan o, en el peor de los casos, a “hacer trampa” y consumir alimentos que no entran dentro de esta dieta. Esto, que en cualquier otra dieta no sería demasiado problemático, se torna bastante peligroso a la hora de realizar la dieta blanda, y debe evitarse a toda costa.

En algunos casos (no demasiados comunes), la práctica de la dieta blanda podría representar un riesgo de insuficiencia o desequilibrio de nutrientes en el organismo. En dichos casos, podría complementarse este tipo de dieta con ciertos suplementos nutricionales. Estos complementos solo debes usarlos en caso de que sean expresamente recomendados por tu doctor. Su uso inapropiado podría representar riesgos para tu salud.

Menú para hacer la dieta blanda

Este régimen no es una especialmente difícil de seguir, ya que te da bastante flexibilidad a la hora de escoger tus alimentos, preocupándose particularmente por la forma en que los cocinas. Algunos lineamientos generales de la dieta blanda  que debes seguir son los siguientes:

  • Reducir al mínimo la ingesta de fibra. Esto significa, por ejemplo, evitar las legumbres y algunas verduras.
  • Consumir proteínas bajas en grasa saturada. Las más recomendadas son los pescados blancos, la carne de ternera, pavo, y pollo.
  • Evitar el exceso de totalmente los azúcares, alimentos picantes o irritantes, las bebidas alcohólicas, los refrescos, el tabaco y el café.
  • Cocina los alimentos de la forma más sana posible, como al vapor o a la plancha, y evitando el uso excesivo de aceite de oliva, mantequilla y margarina.

dieta sin residuosPara ayudarte a planificar mejor esta dieta, te daremos a continuación un ejemplo de menú de tres días. Recuerda que, siguiendo las indicaciones dadas en el artículo, y los consejos de tu médico, puedes adaptarla siempre a tus propias necesidades. Lo ideal es te planifiques un menú semanal variado para no cansarte y sentirte cómodo.

 Día 1

  • Desayuno: Dos rebanadas de pan blanco con fiambre de pavo.
  • Media Mañana: Una pieza de fruta madura.
  • Comida: Una porción de arroz blanco con y pollo a la plancha, preferiblemente la pechuga.
  • Merienda: Un yogur natural.
  • Cena: Una taza de crema de vegetales.

Día 2

  • Desayuno: Un vaso de leche, un plátano maduro y una manzana al horno.
  • Media Mañana: Dos rebanadas de pan blanco con una loncha de jamón York.
  • Comida: Sopa de arroz y zanahoria, y un filete de pavo a la plancha.
  • Merienda: Una pieza de fruta asada.
  • Cena: Una tortilla francesa y una compota de manzana.

Día 3

  • Desayuno: Dos rebanadas de pan blanco con una loncha de jamón cocido.
  • Media Mañana: Un yogur natural.
  • Comida: Lubina al horno con puré de verduras.
  • Merienda: Compota de frutas.
  • Cena: Una patata hervida y un huevo duro.

 

 

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